Pentecostés en San Javier

"Pentecostés, día de fiesta,
Pentecostés, día de gozo,
Pentecostés día de la Iglesia,
De la Iglesia del Señor…”

Así dice la canción que los chicos de Pastoral Juvenil cantan como entrada a la Eucaristía de este día y que nos seguirá sonando durante toda la jornada; sí, todo el día dura la fiesta.
Es día de fiesta, día de la Iglesia, día de las CEB’S, este grupo la ha preparado, los demás grupos colaboran. Ayer el grupo de Confirmación, preparó y llevó a cabo, la Vigilia de Pentecostés, muy linda y bien preparada; pero hoy es la Iglesia doméstica, las “células madre” de nuestra Iglesia local.

A pesar de que nos ha sorprendido el frío con este “surazo” la gente no ha tenido miedo y aquí está, llenando el templo y participando. Solemne Eucaristía, rica en gestos, cantos y alegría, presentación de los Dones: cada Barrio presenta su cuenco de cerámica con la llama ardiente como símbolo del fuego del Espíritu.

Después de la Eucaristía concurso de Biblia, pero no se puede hacer en el patio, pues llueve y el frío es intenso. Se decide hacerlo dentro del templo. Cada Barrio, cada grupo de Pastoral, cada Colegio, presenta dos representantes que defenderán sus saberes; preguntas de temas bíblicos, catequéticos, documentos de la Iglesia y acontecimientos del Vicariato e Iglesia local. La gente vitorea, aplaude, anima, hace “barra” para sus chicos y chicas.

Al final, muchos premios: por ganar, por participar, todos merecen alguno, aunque sea pequeño. Después del concurso, es la hora del almuerzo; se dispone debajo de los corredores del patio interior del complejo Misional. Cada Barrio ha preparado su comida: majadito, arroz con pollo, locro de gallina o de pato…etc, el menú es variado y rico. Todos los grupos se reúnen alrededor de “su olla”, pero el que no tiene no se va sin comer, todos comparten todo; se intercambian comidas para que todos prueben. Es un gozo estar con el pueblo compartiendo lo que hay, nada es tuyo ni mío, todo el que se acerca come.

Las familias enteras están aquí, el frío arrecia pero no importa. Más tarde, las actuaciones se suceden, cada Barrio ha preparado las suyas: bailes, música, poesías..etc. Nadie se acobarda. Es la Fiesta del Espíritu Santo y el Espíritu anima, alienta, empuja; la Iglesia está de fiesta: es su “cumpleaños”.


Consuelo Castelló - San Javier