DIOS LOS BENDIGA


                 

 Un misionero llega en silencio, y en silencio se marcha, pero las, personas que hicieron parte de sus vidas, necesitamos decirles, que significaron un gran aporte para nuestras vidas. No queremos decirles adiós,  porque se quedan, como un bello recuerdo, por eso le decimos ¡hasta siempre!.
Aquí, en Concepción- Bolivia, no los olvidaremos, pues queda un vivo presente recorrido. Pedimos al Señor que paso a paso sigan con su apostolado como lo han hecho aquí, sin grandes alardes, con su humildad, sin dar importancia a los hechos, a las cosas. Y sobre todo con su sencillez, como es norma de todo buen misionero. Sabemos que es así como ustedes lo quieren, y por ello escribimos de este modo, usando palabras simples, sin preámbulos de ninguna clase, pero sin olvidar ese maravilloso tesoro que dentro de ustedes encierran, que no es otro que un corazón enorme.
En el Vicariato Ñuflo de Chávez dejan un gran legado de; sencillez, bondad, espiritualidad y sobre todo, la figura de un verdadero misionero. Es cierto que el camino a veces se hace duro, que aparecen peldaños difíciles de subir, pero desde aquí,  les damos todo nuestro ánimo para que sigan adelante. Estamos seguros de que dejan un recuerdo hermoso y que aquí siempre encontrarán amigos sinceros, que les recibirán con los brazos abiertos y que desean de todo corazón toda la suerte del mundo en su caminar por la vida.
Para terminar queremos dejar una frase, que se haga eco en ustedes: El mejor lugar en el mundo será siempre aquél en donde Dios me quiera ” .  (San José Freinademenz)

















Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez