DOMINGO DEL BUEN PASTOR—PARROQUIA SANTA CLARA


El grupo de jóvenes, que se prepara para recibir el sacramento de la Confirmación, es activo y comprometido con el proceso. El sábado 21 de mayo, fueron en su mayoría a solidarizarse con el Hogar Teresa de los Andes. Previamente visitaron las familias de El Fortín y Madrecitas para llevar arroz y fideo como ofrenda de toda la comunidad.


La respuesta de la gente fue muy buena y el encuentro en el Hogar, en medio del sufrimiento que se percibe, les motivó a agradecer, compartir y sentir la fraternidad como necesidad y compromiso. Antes de retornar nos esperaba la Virgen de Cotoca, con ella celebramos a la Madre en este mes tan mariano.

Pero, el domingo 15, fue también muy especial para el grupo. Los confirmandos eran responsables de la preparación de la liturgia y realizaron un bonito ofertorio que deseamos compartir. Fueron saliendo, mientras el lector leía el texto, siete jóvenes con una de las letras que forman la palabra SIGUEME. Al terminar, dejaron la palabra prendida en el mantel del altar. Así se cuestionaron su propia vocación:

Seguimos necesitando que haya jóvenes que quieran entregar su vida a Dios y a sus hermanos, respondiendo al llamado que Dios les hace a la vida sacerdotal o consagrada. Ciertamente no es fácil escuchar la voz del Señor y menos decirle sí, porque ese sí exige un cambio radical de los propios planes de vida. Sin embargo a lo largo de la Historia han sido muchos los hombres y mujeres generosos.

SAN FRANCISCO DE ASIS, un joven rico que no tuvo miedo a dejarlo todo para “restaurar la Iglesia”.
TERESA DE JESÚS, una mujer muy femenina, inquieta y andariega que, frente a los daños que estaba causando la Reforma protestante, propone la oración como único camino para encontrar la Verdad y el Amor.
IGNACIO DE LOYOLA, un soldado valiente y aguerrido, que cambia radicalmente y deja de ser vasallo para ser servidor de su único Rey y Señor, Jesucristo.
JUAN PABLO II, un soñador, actor de teatro, recientemente beatificado. Un Papa para quienes los caminos se hicieron lugar de encuentro con todos los pueblos y razas de la tierra.
MONS. ANTONIO EDUARDO BÖLS, nuestro primer párroco ¿Quién de nosotros no sintió en su fuerza para emprender grandes empresas, la voz de la esperanza, de la generosidad, del trabajo bien cumplido?

LAS HERMANAS OBRERAS DE LA CRUZ, han sido muchas… posiblemente cada uno de los que aquí estamos recordamos el nombre y el rostro de alguna.
¡Cuánta siembra en los 50 años, que ahora celebran por su llegada a Bolivia!
EL PADRE RUPERTO RODRIGUEZ, un hijo de nuestro pueblo, de nuestra parroquia, uno de nosotros…Si hay crisis de sacerdotes no es porque Cristo no siga llamando, pero es necesario estar a la escucha… ¿Quién de nosotros se atrevería a seguirlo?.

Hna. Blanca Sanz Hidalgo