El ejemplo de unos cuantos iba animando a los otros. Finalmente se han reunido 22 parejas para el Sacramento del Matrimonio. Así que el viernes 14 de diciembre, a las 8:00 a.m. se ha celebrado la boda a todo dar. El presbiterio se ha llenado de parejas y testigos, y la Iglesia no daba abasto para todos los invitados. ¡Qué alegría para todos!
Felicidades a los cónyuges unidos por el matrimonio. Esto es un efecto multiplicador en la labor de la Catequesis Familiar. Cuanto más se requiere, para que vuelva la paz y la sonrisa en los rostros de los padres y esposos, que caminan sin saber por qué y a donde. Todos debemos motivar más y dar apoyo a la familia sobre todo durante la Catequesis Familiar. Dios quiera, que este Año de la Fe que celebramos dé mayores efectos y bendiciones para todas estas familias.
Este día tan abundante en bendiciones, ha sido enriquecido por una copiosa lluvia del cielo. A pesar del tiempo, las parejas se han quedado un rato más en la parroquia, donde se servía una deliciosa comida. Y casi todos acompañados por la banda musical del pueblo, no perdieron ocasión para subrayar su felicidad en el baile con ritmos orientales.
Fr. Adalberto Mazur, ofm